Ojalá pudiera cambiar el mundo. Ojalá pudiera guiarlos hacia una misma dirección. Todos juntos. Ojalá no existiera el temor, la oscuridad. No mas guerra. No mas deseos de paz, pues sin guerras, ¿para que pedir la paz? Ojalá todos nos dieramos la mano y rodearamos el mundo, agarrados. Ojalá no hubiera más muerte, no más asesinatos, no más maltratos a animales, ni a niños, ni a hombres y mujeres. No más violencia. No màs insultos. No más drogas. No más muertes por alcohol en frente de un volante. No más trastornos psicológicos. No más hipocresía. No más enfados. No más discusiones.
Ojalá nunca huebiera existido el calentamiento global. Ojalá no tuvieramos que reciclar. Ojalá existiera la solidaridad. No más hambre en el mundo. No más esclavitud. No más violación. No más atentados. No más pobreza. No más insebilidad. No más racismo.
Ojalá vistieramos solo con nuestra piel, no con la de otros animales. Ojalá la cultura fuera algo más que el maltrato.
Ojalá fueramos concientes. Ojalá que una niña no tuviera que decirnos esto. Ojalá abrieramos los ojos por nuestra cuenta.
Ojalá el cielo fuera siempre azul. Y el agua transparente. Los edificios blancos. Sin humo. Sin sangre y sin dolor. Ojalá vieramos el color de piel igual a la nuestra, no una más negra y otra mas amarilla.
Ojalá lo dijeramos todo con la mirada. Ojalá tuvieramos corazón.
viernes, 7 de mayo de 2010
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