martes, 28 de diciembre de 2010

Es un amor desinteresado : Teresa no quiere nada de Karenin. Ni siquiera le pide amor. Jamás se ha planteado los interrogantes que torturan a las parejas humanas: ¿me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mi?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porquedeseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia.



Y algo más. Teresa aceptó a Karenin tal como era, no pretendía transformarlo a su imagen y semejanza, estaba de antemano de acuerdo con su mundo canino, no pretendía quitárselo, no tenía celos de sus aventuras secretas.
Las estrellas que mas brillan son las que antes se apagan.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Y por eso me tatúo una mariposa, en la barriga.
No por sentir mariposas literalmente al enamorarte, sino porque la mariposa es libre.
Tiene alas y por eso es libre.             Porque pienso que la libertad es algo que nos pertenece a todos.
A cada ser vivo.


Lo malo es que se a cogido la costumbre que nuestra libertad pertenezca a algo o a alguien.


A una mariposa no le puedes tocar sus alas. Son tan frágiles que al tocarlas les arrebatas su libertad.

Pero yo, cuando olvide mis principios y mi derecho a la libertad, estará ahí un tatuaje, que simple y que estúpido suena decirlo así, pero una imagen vale más que mil palabras.

Olvidándose de todo

busca algún modo
de encontrar su libertad
el cerrojo que le aprieta
le pone cadenas
y nunca descansa en paz
y tu dignidad se a quedado esperando a que vuelvas.

Que nadie calle tu verdad

que nadie te ahogue el corazón
que nadie te haga mas llorar
hundiendote en silencio
que nadie te obligue a morir
cortando tu alas al volar
que vuelvan tus ganas de vivir.



sábado, 18 de diciembre de 2010

Yo mataré montruos por ti ...


...solo tienes que avisar.
Me impaciento con el mañana.

jueves, 16 de diciembre de 2010

"Una chica pasa los días (y eventualmente años) mirando al amor de su vida en una fotografía, pensando en el "qué hubiera pasado si...", imaginando cuántas cosas podría haber hecho o dicho para estar con él en ese momento. Y no solo eso. El mismo hombre por quien en ese momento suspira y a quien anhela pasa a su lado e intenta iniciar una conversación con ella. La chica, más concentrada en sus fantasías y, específicamente, en la foto, ignora al hombre, ante lo cual éste se marcha.
A lo que voy es que muchos de nosotros podemos pasarnos gran parte del tiempo pensando en los posibles resultados de nuestras potenciales acciones, y aunque una vez que estamos seguros de que determinado curso de acción tendrá el desenlace que esperamos, la vida no tiene la costumbre de esperar a nadie. Cuando por fin decidimos hacer algo, ya es demasiado tarde, la oportunidad se ha ido. No es así en todos los casos, pero sí en muchos. Creo que la idea es usar toda esa energía empleada en imaginar "qué pasará si..." y hacer que realmente pase algo, sea bueno o malo, placentero o desagradable; el punto es vivir la experiencia. Quizás hasta resultemos sorprendidos (de buena manera) con resultados que no esperábamos.

Tampoco se trata de actuar de manera impulsiva. El fantasear acerca de nuestros posibles actos es, en realidad, una estrategia altamente útil y muy común en los seres humanos, pues nos ayuda a prever situaciones para las que tal vez no nos sentimos especialmente preparados o para analizar los posibles riesgos de llevar a cabo cierto tipo de conductas. El punto en el que esta estrategia se vuelve inefectiva es cuando se la utiliza de sobremanera y en el momento inadecuado (por ejemplo, cuando fantaseamos por demasiado tiempo en el preciso instante en el que la situación se está dando), o cuando tememos que lo imaginado no sucederá en la realidad y simplemente no hacemos nada.


Estas cosas pasan todo el tiempo en cualquier momento del día, por lo que hay una amplia variedad de sucesos en los que podemos poner en práctica lo que digo. Por mi parte, estas tres semanas he intentado pensar menos y actuar más, hacer un balance entre el análisis de la situación y mis acciones. Si bien no he logrado hacerlo en cada una de las oportunidades que se me han presentado, me he atrevido a actuar considerablemente más veces que antes. He tenido mis derrotas, algunas bastante humillantes, pero al final del día perdura la sensación de satisfacción por todas aquellas agradables sorpresas que nunca se hubiesen dado de haberme quedado quieto o callado. Todo esto, por supuesto, va de la mano con un aforismo muy conocido, utilizado en una frase de la película "La sociedad de los poetas muertos": "Carpe diem. Aprovechen el día, muchachos. Hagan de sus vidas algo extraordinario".

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Con los pies en el suelo, no a tres metros sobre el cielo.
No siempre ganas, primero tienes que perder y aprender de ello y, cuando has perdido muchas veces... comienzas a ganar aquello que realmente quieres.
Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Como ya es usual, siempre hay una gran mujer detrás de cada idiota.
Disfrutad de mi osadía.
El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, lo miedos son tan diferentes y tan personales, como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. Y hoy he escuchado a un señor en la tele, un señor encantador, que decía que la felicidad es la ausencia de un miedo. Y entonces me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar, y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar.
Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, y eso será donde menos te lo esperas, en el instituto, en el supermercado o en mitad de una boda. Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino sólo es el principio de otro, y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado. Y esconderse es lo que menos te importa, lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida, y ya sólo importa el hoy, el presente y lo que queda por venir.
Hay cosas que uno no puede hacer solo, discutir, subirse y sujetar una escalera a la vez, o doblar una sábana de esas de cama de matrimonio. Yo toda mi vida he pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja. De echo hay parejas que acaban convirtiéndose en trios, parejas que se van quedando sin pareja y que no se puede evitar el miedo a no estar a la altura, hay parejas que son imposibles por definición, por historia y por física, aunque no por química, o parejas en las que la química se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia, familias donde en algun momento hubo una pareja, parejas que fueron en algun momento y ya no són nada, y eso es lo que mas miedo da en la vida, cuando la pareja se rompe, sea por lo que sea la primera sensación que se tiene es de pánico, miedo al cambio, a la perdida de control sobre nuestras vidas, un miedo a estar solo, pero cuando se llega a esa soledad, uno se da cuenta de que la ruptura, puede llevarnos a un lugar mejor, hoy es el primer dia del resto de mi vida, porque desde hoy creo que lo mas importante en esta vida es saber volar solo.
Decía John Lennon que la vida es lo que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes y tenía razón. Planeas tu matrimonio, la casa donde vivirás, el colegio al que irán tus hijos, planeas hasta el color que tendrá el puto sofá... pero los planes son solo un dibujo en una servilleta de papel y por mucho que te empeñes, al final, tus planes le importan una mierda al resto del mundo. Y puedes ponerle cabeza, corazón o un taco de servilletas emborronadas con sueños, que la vida, tiene otros planes para tí...

martes, 14 de diciembre de 2010

"Y que quiero de una vez mirar desde lo que vivo ahora hasta lo que viviré".

lunes, 13 de diciembre de 2010

"Yo mataré monstruos por ti".

martes, 7 de diciembre de 2010

Las letras se acortan. Las canciones acaban, sin haber dicho nada. Tu nombre se traba en las palabras. Y las horas se atrasan.
Las sábanas sobran igual que el frío, y la ropa.
Las rosas ya no quieren ser rosas. Y la lluvia ya no quiere caer.
Es como si el mundo estuviera al revés. Te duermes a la hora de comer. Y te despiertas cuando ya ha salido el tren.

El tiempo ha decidido no esperar. Tu te desesperas si yo digo que te espero.
Ya no escucho las pisadas, ni duermen extraños en mi almohada.
Y las canciones se quedan vagas si las trato de escribir ... porque ya nada huele a ti.
Aun los pósters me sirven para descubrir nuevos lugares. Igual que las bombillas para disimular el sol. Mis lágrimas son la lluvia y tu, juegas a ser Dios.

París, Milán, Londres, New York.
Pocas veces he querido perderme entre sus aceras, y acabar en cualquier bar, con cualquier desconocido y unas copas de mas.
La vida se resume en cuatro botellas, eso ya lo se. Pero que no quieras esperar, me mata.
Que no quieras escapar, dejando tu equipaje atrás, o que ya no te interese decir lo que sientes.
Porque al fin y al cabo, el desconocido vuelve tras el espejo. Aunque te laves la cara sigue siendo tu reflejo.
Y me cansa. Y me estresa a la vez.
Porque no hay nada peor que sentirse perdido. Como cuando lo que escribes ya no tiene sentido y, tu guitarra, ya no guarda el ritmo con el que solías tocar.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La suerte de la fea, la linda lo desea.
La magia del primer amor es nuestra ignorancia de que no puede terminar.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Por eso digo: no te amo... a pesar de que eso me mata, es una mentira que te deja libre.
-"Los planes son garabatos en una servilleta de papel".
Debería de haber devuelto una sonrisa cuando aun estaba a tiempo.
Sonrío a toda costa, y no por ello significa que siempre esté feliz.
Sonrío porque se, que así, habrá una lágrima menos en el mundo.
Sonrío porque se que mi sonrisa puede alegrar a alguien, quien sabe.
Sonrío porque de esta forma no les doy el placer de verme triste a quien me quiera ver llorar.
Sonrío porque es la manera mas fácil de escapar a las preguntas que supone llorar.
Sonrío y la gente cree que soy la más feliz del mundo, siempre, pero cuanto desconocen al fin y al cabo.
Que poco cuesta fingir.
"No quiero saber por diablo lo que por viejo se me escapa".
Que andando siempre en camiseta y tirantes jamás podré tener un as en la manga.
Somos por lo general más ladrón que policía.
Me siento bien siendo buena, pero tampoco es muy recompensante.
Abro los ojos, y fue solo un sueño.
Mejor en bares pequeños donde el frío no te ve ...
Y te espero en mi guarida mientras suena un triste tango,con sabor a despedida, cansado de fracasos ...
“- En algún momento del trayecto, cambiaste, dejaste de ser tú. Permitiste que te señalaran y te dijeran que no sirves. Y, cuando empeoró todo, buscaste a quien echarle la culpa…Voy a decirte algo que ya sabes: el mundo no es todo alegría y color…y, por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si no se lo impides. Ni tú, ni yo, ni nadie golpea más fuerte que la vida. Pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte, y lo aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejarle avanzar. ¡Así es como se gana! Si tú sabes lo que vales, ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes. Y no puedes decir que no has llegado donde querías llegar por culpa de él, de ella…ni de nada. Eso lo hacen los cobardes, ¡y tú no lo eres! ¡Tú eres capaz de todo! (…) Pero, hasta que no empieces a creer en ti mismo, no tendrás tu vida propia.”