Las palabras pueden mover un mundo. Igual que dictan sentencia. Igual que ordenan. Igual que hablando se entiende la gente.
La poesía siempre fue un método para evadirse de la realidad a la que estamos encadenados, para desahogarnos, para sentirnos limpios por dentro y tranquilos. Dirigida para todos aquellos que supieran leer entre líneas.
La poesía debió ser hermosa, no un arma que jugase en nuestra contra.
Dime entonces porqué Machado huyó; porqué Lorca fue asesinado.
Las palabras pueden mover un mundo, así como acabar con él.
martes, 3 de agosto de 2010
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