Me lo intentaron decir: "no seremos amigos para siempre"; y yo lo entendí. O eso parecía en su momento.
Y puede ser que a los de verdad los esté alejando ahora por solo una moda pasajera. Porque siempre ocurre igual: a los que más me importan, son a los que menos les digo "te quiero" y con los que paso menos tiempo, porque claro, están ya ahí ... y como lo tenemos, no le dedicamos el tiempo que se merecen. Y es que también hay que cuidar estas cosas. Luego pasaría lo de siempre : no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes.
Días en los que como hoy, deseo con todas mis fuerzas irme a Córdoba a estudiar. De verdad que deseo empezar una nueva vida, sin que nadie te conociera, empezar desde 0 a ser tu misma e inventarme nuevas facetas. Porque a veces odio ser como soy.
Odio emparanoyarme tanto por alguna cosa, darle vueltas a todo, buscarle el porqué a las cosas; confiar tanto de la gente, creerme amiga cuando solo soy uan conocida; que me duela más las cosas que a los demás. Odio darle más importancia a todo de la que se merece. Odio ser tan dramática. Y de ser empática me paso de la raya, porque me imagino lo que deben sentir o pensar los demás respecto a mi, y me ponto mi película, y me emparanoyo, y me enfado, y me pongo triste, y me canso!
Me canso.
Y por eso nadie me querrá nunca. Porque pienso en voz alta. Porque rallo a los demás.
Ojalá me diera igual lo que pensara de mi la gente. Ojalá le diera menos importancia a las cosas y ojalá supiera ir más a mi rollo y no preocuparme tanto de las cosas.
Y ojalá no estubiera perdiendeo el tiempo con estas cosas cuando debería estudiar.
domingo, 13 de febrero de 2011
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