domingo, 8 de enero de 2012
Te quiero.
Y cuando me miraste, no podía contener tu mirada.
Era azul, muy azul. Era imposible mirarte mas de 2 segundos.
Esa sonrisa tonta se escapaba sin querer.
Secabas las lágrimas que derramaban esos ojos oscuros frente a esos 20 mares.
Increíble, 4:38 minutos exactos de gloria, de felicidad, descubriendo lo más profundo de ti,
siendo transparentes, viendo el interior.
Dudo de algo mejor. Y pobre de aquel que nunca lo ha probado.
Empaparme de ti de nuevo una vez mas.
Y bajé la mirada unos segundos para coger fuerzas, porque me debilitas con solo mirarme.
Te puedo jurar que no hay momento más feliz que estar frente a ti. Hablándonos con solo mirarnos,
porque hay miradas que matan y otras, que dan la vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario