La felicidad puede estar a tu lado siempre. A veces la vemos, otras no. Qué curioso.
A veces solo tienes que mirar a una persona para darte cuenta que esa felicidad siempre ha estado ahí. Y es tan grande esa felicidad, que basta con que la tenga esa persona para sentirte feliz tu también.
sábado, 24 de julio de 2010
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