sábado, 24 de julio de 2010

Una mariquita en la playa.


Y alguna vez me gustaría sentirme en la piel de otra persona, quizás de una simple mariquita. Si, tal vez la felicidad si se pueda encontrar en ella. Pero también es cierto que es pequeña y más débil que una persona. Me gustaría saber que sienten las mariquitas. Si también son capaces de amar ...

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