Déjame morderte esos labios,
Sabes que me gusta,
seguro que a ti también.
Déjame abrazarte por la espalda,
solo déjame estrujarte.
Sabes que me gusta,
seguro que a ti también.
No mires al otro lado
que allí no estoy yo.
Tienes que dejarme
perderme en tu mirada.
Sabes que me gusta,
seguro que a ti también.
Vamos,
rocemos el cielo con nuestras manos.
No es tarde,
nunca lo fue.
Y dejémonos guiar por el viento.
Cierra los ojos
y ábrelos al terminar.
Pero no te sueltes de mi mano.
Quiero llegar hasta tus sueños,
aquellos, los más profundos.
Y refúgiame en ellos,
escondémonos alli dentro.
Sabes que me gusta,
seguro que a ti también.
Está hecho, es un trato
no miremos el reloj.
Deja que el tiempo avance
lento, muy lento
y después, rápido,
muy rápido.
Pero no miremos el reloj.
Déjame acariciarte el pelo
y seguir las lineas de los poros de tu piel.
Déjame respirar tu aire,
tu robas el mío, ya lo ves.
martes, 29 de junio de 2010
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