Te vi, en otros brazos. Pero ni siquiera me estremecí. Quizá lo hubiera echo en el pasado, cuando sentía algo por ti.
Te vi, mirando a un solo lado. En busca de una sola dirección. Me di cuenta amor, que no buscamos lo mismo. Yo quiero la Luna, y tu pides el Sol.
Te vi, agachado. Tus ojos ya no brillan como la última vez. Ahora eres diferente, o fuíste diferente aquella vez.
Te vi, riendo, sonrojado. Pero ni siquiera me pregunté porqué.
Que ya no rio si te escucho reir. Que ya no lloro si te veo llorar.
Que el mundo que te ofrecí, hoy es mío solo. No es de nadie más.
No te extrañes amor, si me ves pintar las calles del color del arcoiris. Me enseñaron que mediante la pintura, el arte, puedes transmitir como te sientes en cada instante.
Porque yo me siento así. No te preguntes tu tampoco si me vez reir.
Qu hoy no hay nada que envidiar a los pájaros. Ni al cocodrilo capaz de vencer al león.
Los recuerdos fueron envueltos con papel y un lazo. Hoy los miro sin rencor.
domingo, 13 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario