El silencio debería ser algo bonito. Algo acogedor. Sensual. Exitante. Pero tu no dejas de hacer ruido.
El silencio debería ser la cura del error. De lo prohibido. De lo imaginario. Pero tu no dejas de hacer ruido.
El silencio, acompañado del tiempo. Pero tu no dejas de jugar con las manecillas del reloj.
sábado, 17 de abril de 2010
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