Se desbordan las lágrimas que mantenía guardadas en un gran recipiente. En mi cabeza. En todos lados.
Que no expreze mi tristeza no significa que no lo sienta. Lo siento mucho más de lo que imaginas. De lo que imaginan todos. De lo que imagino yo. Porque lo peor de todo es saber que podría hacer cualquier cosa por ti. Dudo que tu hicieras la mitad por mi.
Esta vez también perdí, pero a la vez no. Me quedé igual. En la misma posición. Sin adelantar y sin retroceder. Que extraño. Supongo que es fácil tratar conmigo. Ojalá valoraras más cosas de las que crees.
Y si no me vez llorar, tranquilo. De hecho, nunca me verás llorar. No dejaré que nadie me vea llorar. Porque no mostraré a la sociedad mis debilidades, aunque tu la sepas más que nadie.
viernes, 30 de abril de 2010
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