viernes, 30 de abril de 2010

No son casualidades.

La diferencia entre hablar con uno y con otro es muy grande, a mi parecer.
La diferencia está en que hablar con una persona de la cual espera de ti algo más que la amistad que tu pretendes mantener, es una conversación mas... especial, por así decirlo. Especial en el sentido de que es más cuidada, para no mal interpretar y que no se te mal interprete. Especial en el sentido de que algunas cosas puede ser más significativo para él que para ti, y que además, sientes la presión de no defraudarle como persona, pero tampoco puedes darle falsas esperanzas contigo.Hablar con este tipo de personas, es complicado.
Al contrario, cuando hablas con una persona que te habla como amigo, hablas con mas naturalidad, eres tu misma sin tener en cuenta las cosas que puedes decir y que él las vea en el sentido que las prefiere ver. Con este tipo de personas, definitivamente, me siento más a gusto.

Creo que siempre me han gustado los que empiezan como la segunda descripción. No me gusta esa presión a la que me refiero en la primera descipción. No me gusta que recaiga en mi la importancia de si algo puede funcionar o no.

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